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miércoles, 26 de marzo de 2008

¿Plagio o sólo un diseño poco afortunado?


A estas alturas todos los aficionados al motociclismo y algunos que no lo sean conocerán la camiseta de Jorge Lorenzo, esa que con un ingenioso dibujo plasma a la perfección el lema que el piloto con tanto desparpajo se dedica a recitar en un anuncio de ketchup.
Respecto al logo desconozco si fue diseñado expresamente para la citada camiseta para extenderse luego a otros productos, o si por el contrario fue concebido como marca distintiva para toda una línea de productos relacionados con Lorenzo cual hombre saltarín de Michael Jordan, ya que aparece ahora en gorras y hasta en la portada de su biografía (si, con 21 años ya tiene biografía, como otros tantos), pero en ese diseño hay algo sospechoso, si no observen la foto de abajo:

Ya vi camisetas más parecidas pero en Internet no salen...


Exactamente, el parecido con la camiseta de nuestro porco bravo es asombroso, sólo que sin flecha y sin el famoso "por fuera" que reza la del campeón Mallorquín.
¿Se trata de una coincidencia, un plagio o una inocente referencia a las raíces gallegas del piloto?
A mi me da igual, lo que pasa es que no tengo nada mejor sobre lo que divagar.
El hombre saltarín de Jordan, por si alguien no sabía de lo que estaba hablando

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Una de estética


Ante estos últimos días cargados de noticias, a uno ya no se le ocurre que escribir, por qué escoger una noticia y dejar otra, evidentemente mi vagancia innata me impide hablar de todo e incluso hacer una criba de lo que me resulta más importante, y llega un momento en que uno ya no sabe si es más relevante que la infanta Elena se separe de Marichalar, que le pongan 3000 euros de multa a los de El Jueves por la portadita de los cojones, o que Mago de Oz meta a no se cuanta gente en la Fnac de Coruña en la presentación de su último disco.
Tras mucho cavilar sobre el tema, al final paso de todo y prefiero hablar de una moda que nunca debió de pasar a la historia, y no me refiero ni a las hombreras ni al inefable Push Pop, sino a los cardados.
El cardado, ese peinado tan popular en los ochenta entre rockeros, heavys de pastel y Julia Otero.
El diccionario de la real academia de la lengua española define cardado muy acertadamente como acción y efecto de cardar, pero se olvida de la esencia, ese peinado rebelde, unisex (más o menos), que podía llevar el fan más duro de Dee Snider, o cualquier joven muchacha residente de un barrio acomodado.
Pero la muerte del cardado trajo consigo algo más que la desaparicón de una estética, murió la música que representaba, cuánto hace que no sale un grupo guarro y macarra, los últimos fueron los Guns n' Roses, y ni siquiera se peinaban así (el pelo de Slash no cuenta), hay otros como Turbonegro o Black Label Society, pero las greñas no les abultan, y no hablemos de la diferencia de repercusión mediática, ya no hay heavys como los del anuncio de la ONCE, a mi no me vale que Mötley Crue o Twisted Sister aún anden por ahí haciendo bolos o saliendo en películas porno, caso de por ejemplo Tommy Lee, ¿soy el único que añora el hecho de que ya no salgan músicos de esos?

De que sirven las pintas sin un cabezón de pelo

Sinceramente me parece un poco triste que los únicos drogatas que son noticia ahora en el mundo de la música sean gente como el Pete Doherty ese o Melendi, qué pasó de la época en que los músicos yonkis eran como este:
















También los había de otro tipo como los Bon Jovi, con menos encanto, por lo menos para mi.
Tanto marcó el cardado que le dio nombre a un estilo musical, bueno más o menos, o alguien duda de cual era el peinado habitual de los denominados grupos de hair metal.
Bon Jovi no siempre fueron un grupo "serio"

Pero desgraciadamente eso pasó, y aún recuerdo con cierto pesar el hecho de que en mitad de un concierto de Iron Maiden un colega que tuvo los huevos de ir con el pelo cardado no se libraba de las miradas suspicaces de la mayoría de los allí presentes, aunque también puede ser debido al enorme parecido que tenía con Robert Smith.
Desde aquí abogo por la recuperación del cardado y los grupos de rock de los de verdad, vivan los 80.

La canción que me inspiró esta divagación